El corte de la vía que comunica Almuñécar con Granada por el Suspiro del Moro impidió la comunicación entre las localidades de Otívar y Lentegí con la Costa
Cinco meses lleva la Junta intentado contener el talud de la carretera autonómica A-4050 tras el deslizamiento de tierra que provocó las borrascas del pasado invierno y que cortó la citada carretera, conocida como carretera La Cabra, que comunica Almuñécar con Granada por el Suspiro del Moro.
En concreto el corte se produjo a primera hora del pasado 13 de febrero, en el kilómetro 49 de la citada vía, antes de llegar a la localidad de Otívar desde Jete.
La apertura quedó regulada de forma parcial, dos días más tarde, con la instalación de semáforos y, desde entonces, aún se mantiene hasta la conclusión de los trabajos.
En estos cinco meses se ha retirado parte del deslizamiento y se ha venido realizado trabajos de pilotaje y contención del talud ya que se ubica cerca del mismo una vivienda.
La incidencia provocó el aislamiento con la Costa de las localidades de Otívar y Lentegí, o lo es lo mismo: una población de casi 1500 personas. Para solventar el aislamiento solo podían comunicarse con la capital granadina y la Costa, a través de la carretera de La Cabra por el Suspiro del Moro y la A-44.