El Ayuntamiento de Almuñécar lleva a cabo un Plan de embellecimiento y mejoras en el Castillo de San Miguel.

Se trata de mejoras interiores que necesitaba el monumento para realzar el mismo al visitante.

El Área de Cultura del Ayuntamiento de Almuñécar lleva a cabo un “Plan de Embellecimiento del Castillo de San Miguel”, el monumento más emblemático de la ciudad y por donde pasaron las tres culturas más destacadas en los más de 3.000 años de antigüedad, según ha informado el concejal del Área, Alberto García Gilabert

Se trata de la mejora del jardín nazarí,  situado en la parte superior del interior  se encuentran los restos de una casa palacio de época nazarí. Centra la planta del edificio una alberca rectangular. Las habitaciones se distribuyen circundándole. Cuenta con dependencias de baño, para el que se eleva el agua por medio de una posible noria, cuyos restos aparecen al sur. Bajo los restos de la casa palacio, las excavaciones han documentado diversas estructuras que pueden tener origen en la época romana.

“ Además de la citada mejora se añade  también  las de las maderas de accesibilidad y señalización de caminos con grava. Una vez concluido los trabajos  pondremos a disposición  una ruta con audio- guía que el visitante se podrá descargar con el teléfono móvil  asi como unas recreaciones  de cómo era antiguamente la fortaleza” explicó García Gilabert

Antecedentes

La fortaleza ya pudo haber iniciado a construirse en la época púnica, pues en el lugar han aparecido fragmentos cerámicos, aunque no estructuras de esa época. Los primeros restos que se encuentran nos indican la existencia de una fortaleza en la época romana, con restos de muralla y puerta en la fachada de poniente, así como dos cisternas y una pequeña necrópolis, más restos de habitaciones junto a la muralla medieval en la fachada de levante.

El Castillo sexitano adquirió un gran protagonismo durante la época de Al-Ándalus, especialmente durante el Reino Nazarí de Granada, que introdujo importantes cambios en la ciudad de Almuñécar y su fortaleza. Ésta, además de servir de palacio de recreo para los sultanes granadinos, será famosa por su cárcel o mazmorra en la que fueron encarcelados algunos sultanes destronados, ministros caídos en desgracia o jefes militares cuya influencia inspiraba temor. Finalmente será entregada por el caíd Ibn al-Hay a los Reyes Católicos en diciembre de 1489 tras la capitulación de la ciudad.

Después de la entrega será fortaleza cristiana,  recibió el nombre de San Miguel, realizándose una serie de restauraciones y remodelaciones, siendo la principal, en época de Carlos V, en la que amplía el castillo con la construcción del foso y puente levadizo, así como la fachada de entrada con cuatro torreones circulares.

En 1808, durante la Guerra de la Independencia, estuvo en manos de los franceses y fue bombardeado por la flota inglesa quedando en estado ruinoso y prácticamente sin interés defensivo, por lo que en 1834 se convierte en cementerio de la ciudad hasta principios de los años 80, del siglo pasado. Cabe destacar que este año se cumple el 90 aniversario de la  declaracion como  monumento nacional.

 

Juan Manuel De Haro:
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