Los dos ejemplares han sido donados al parque sexitano tras valorar distintas instalaciones de España y por confiar en el equipo que se ocupa de sus animales
La familia barcelonesa ha confiado al parque ornitológico ‘Loro Sexi de Almuñécar ’ el cuidado de sus dos guacamayos, llamados Barrufet y Barrufeta, después de conocer las instalaciones y comprobar el trabajo que se realiza con los animales que viven en esta instalación municipal. Los animales han llegado al recinto despues de 10 horas de viaje y casi 1.000 kilómetros que separan Castellbisbal (Barcelona) de Almuñécar, pero para el matrimonio, Adela, y su marido Jaime, el trayecto merecía la pena.
“Somos de un pueblo de cerca de Barcelona, hemos estado mirando en Internet y en otros sitios para comparar opciones y hemos visto que es un parque estupendo, que los cuidan y los quieren muchísimo”, explica Adela, que decidió buscar un nuevo hogar para sus guacamayos al no poder hacerse cargo de ellos en la actualidad .
La familia buscó entre distintas instalaciones de España hasta encontrar Loro Sexi. “Es el que más nos ha gustado y el que más confianza nos ha dado”, señala Adela, que junto a su marido Jaime salió de su casa a las dos de la madrugada para llevar a Barrufet y Barrufeta hasta Almuñécar.
El concejal de Parques, Carlos Ferrón, ha agradecido la confianza en el Ayuntamiento y en el equipo de cuidadores del parque. “Nos sentimos muy orgullosos de que las familias confíen en nosotros para cuidar de sus animales. Como concejal y responsable de la instalación, me comprometo a que siga siendo así y a que estos guacamayos estén aquí como en casa”, ha señalado.
Los dos nuevos ejemplares pertenecen a la especie Ara ararauna, conocida como guacamayo azul y amarillo, una de las aves más llamativas que pueden contemplarse en el parque. Originaria de los bosques tropicales y otras zonas boscosas de América del Sur, su alimentación se basa principalmente en frutas, semillas y frutos secos. Es además una especie especialmente longeva, que puede vivir durante varias décadas.
Su llegada se suma a la historia de otros animales que han encontrado en Loro Sexi un nuevo hogar después de que sus propietarios no pudieran hacerse cargo de ellos. Es el caso de Lolo, uno de los guacamayos más conocidos y queridos por los visitantes del parque, que también llegó al recinto tras ser cedido por una familia. Lolo tiene actualmente 59 años y se ha convertido incluso en protagonista de un cuento infantil inspirado en su historia y en el vínculo que mantiene con el parque.
En los últimos años, el Parque Ornitológico Loro Sexi de Almuñécar ha recibido distintas donaciones de aves de particulares, entre ellas parejas de loris arcoíris, cotorras del sol y loros del Amazonas de frente azul, sirviendo esta instalación como centro de acogida para ellos. Un proceso que comienza con la adaptación y control veterinario antes de compartir espacio con el resto de animales.
El parque, situado en la ladera del Castillo de San Miguel, cuenta actualmente con alrededor de 1.500 ejemplares de aves de más de un centenar de especies. Guacamayos, loros, cacatúas, tucanes, cisnes, patos y pavos reales forman parte de su colección, que se completa con mamíferos como el suricata, un jardín de cactus y un jardín botánico con 47 especies vegetales. El recinto cuenta además con un Aula de la Naturaleza, una zona de aclimatación y espacios destinados a la rehabilitación y cuidado de los animales.