Miguel Ángel,  un ciudadano comprometido

 

 

Ha limpiado de forma altruista el tronco de  las  palmeras washingtonias que jalonan la acera  del “paseo”  y la playa de La Herradura. Se acerca el “Día del Medio Ambiente”. Felicidades.

Miguel Ángel ha sido un destacado empleado de la banca. Al jubilarse  fijó su residencia en La Herradura para disfrutar la mayor parte del año del buen clima y la tranquilidad junto a su esposa, Amparo.

Se considera una persona privilegiada por disfrutar de una vida “que mis hijos quizá ya no puedan debido a los cambios laborales y económicos que vive el país en los últimos años”, reconoce.

Como la mayoría de los pre-jubilados y ahora jubilados, dispone de un tiempo inmenso que aprovecha para la lectura o viajar. Fiel a su café matinal, la lectura de la prensa y su sudoku para seguir ejercitándose en los números.

Este vecino herradureño, de origen manchego, lleva varios meses realizando la limpieza de decenas de troncos de  palmeras washingtonias del “paseo” de La Herradura.  Guantes, una caja y una pequeña espátula muy fina son las  herramientas que emplea en ello.

No fue fácil hablar con Miguel Ángel, “porque no quiero protagonismo. Hablo porque eres tú y te conozco”, nos manifiesta en cuanto ve  que tomamos nota y fotos.

¿Por qué limpia las palmeras?

Porque paseo mucho por aquí y nos la quiero ver sucias. Tengo mucho tiempo y me gusta hacerlo. Además, ya está bien de exigir muchos derechos y nadie entiende que se haga altruista por colaborar. Pero esto lo entienden quizá al final.

¿Ha pedido permiso para hacer la limpieza?

Sí. Dije en la Tenencia de Alcaldía que si podía hacerlo, por si ellos lo tenían previsto y no quería interferir en la labor de cualquier empleado. Me dijeron que no había problema, y aquí estamos.

Por esa misma tarea  que realiza hace unos años multaron a vario comerciantes y hosteleros de  establecimientos de la primera línea por hacerlo. ¿Lo sabe?

Si, lo sé. Por ello lo primero que hice fue pedir autorización.

¿Desde cuándo viene realizando esta tarea?

Desde principios de año, con un paréntesis durante el verano porque no es el mejor momento.

¿Cuánto tiempo emplea cada día en ello?

Lo hago todos los días, un par de horas,  por la mañana y por la tarde.

¿Cuántas palmeras ha limpiado hasta ahora?

Unos 150 ejemplares. En total están tocadas todas. Una vez limpia la zona baja, lo haga en otra fase. Me quedan casi una veintena.

¿Cómo estaban las palmeras?

Estaban horribles algunas llenas de colillas y basura pequeña de papeles entre las hojas secas.

¿Qué te dicen los vecinos cuando te ven limpiando?

La gente me pregunta que para que lo quiero. Otros me dicen que si para los animales, belenes… e incluso, algunos me dicen que cuanto me pagan…Los comentarios son de todos y para todos los gustos. También son distintas las preguntas de los hombres y las mujeres o los españoles y extranjeros. Ninguno comprende que se haga por altruismo.  También lo hace la edad, porque si tuviera 18 años a lo mejor no lo hacía.

Y cuando la ven limpia,  ¿qué le dicen?

Cuando pasean y ven el resultado me dicen que mucho trabajo. Yo les contesto que sí, que es mucho trabajo, pero si se suma éste será menor porque será compartido, claro.

¿Cómo la limpia?

Cojo línea a línea y voy subiendo hasta alcanzar mi altura o un poco más si tiene alcorque que viene a 180 centímetros.

 Además de la limpieza de las palmeras del paseo, ¿limpia otras?

Si. En  la urbanización donde vivo también la hice,  ya que el Ayuntamiento no sube lo hacemos nosotros. Eso también lo pones.

Miguel Ángel sigue su tarea de la limpieza mientras cae la tarde. Apenas disfruta de la bella puesta de sol. Se ha hecho popular por esta limpieza de las palmeras. Los vecinos cuando pasean le saludan y algunos ya le conocen como el hombre de las palmeras. Otros reconocen el esfuerzo y su dedicación y sugieren algún reconocimiento, como es el caso de dos herradureños octogenarios: Victoriana y Antonio.

Este vecino comprometido, no solamente limpia el tronco de las palmeras washingtonias, sino también con la limpieza de  papeles que se pegan en farolas y otras “anomalías”. Le gusta colaborar con su pueblo “adoptivo”, donde disfruta del día a día.  Miguel Ángel Caldas es de los que comparten aquella frase famosa que dijo el ex presidente norteamericano: “No digas que puede hacer tu pueblo por ti, sino que puedes hacer por tu pueblo”.  Gracias Miguel Ángel.

 

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